Instalamos el Concentrador de Campo Titanio RTU-400 en la línea de extracción de una planta de áridos. Durante el primer mes, el equipo registró presión y caudal en tres puntos críticos sin una sola interrupción. La temperatura ambiente superó los 45 °C en dos ocasiones y el gabinete mantuvo la integridad de las señales. Lo que más me convenció fue la redundancia de alimentación: tuvimos un corte de red de 40 minutos y el buffer local retuvo todos los datos sin pérdida. La integración con nuestro SCADA existente tomó menos de una jornada gracias al mapeo directo de registros Modbus. No hubo necesidad de adaptadores adicionales ni scripts de conversión. Para una operación que no puede detenerse, este equipo cumple sin rodeos.
El único punto que ajustaría es la documentación del panel de alarmas: los umbrales por defecto vienen en unidades inglesas y hubo que reconfigurarlos manualmente. Nada grave, pero sería útil que el firmware inicial reconociera la configuración regional. Fuera de eso, el rendimiento ha sido exactamente lo que necesitábamos para reemplazar un concentrador anterior que fallaba cada dos semanas.